Cómo cerrar la brecha tecnológica senior

La digitalización es uno de los desarrollos centrales de nuestra era, y los cambios que la acompañan no afectan sólo a un subgrupo, sino todos los miembros de la Sociedad.

La tecnología, ahora es parte de nuestra vida diaria y conduce a nuevos desafíos, que todo el mundo tiene que afrontar. La comunicación y la tecnología de la información ha aumentado gracias a la introducción de la computadora personal y el Internet cambió enormemente nuestra vida diaria, se convirtió en una fuente de educación, información y entretenimiento.

Estas nuevas tecnologías se están extendiendo que hacen que la interacción con la computadora sea casi inevitable.

Ayudar a las personas de edad avanzada con la tecnología, a veces puede ser desesperante, así como una preocupación real, especialmente por sus problemas de seguridad y presupuesto.

La actual pandemia por el COVID-19 está haciendo que estos escenarios sean aún más agudos ya que la población de adultos mayores de alto riesgo permanece encerrada en casa. ¿Por qué no hay más marcas hablando sobre este tema y la protección de este grupo? En cambio, esta brecha tecnológica está impidiendo que algunas personas mayores se mantengan actualizados con sus necesidades diarias básicas, lo que a veces tiene resultados trágicos.

Se descubrió a una parte de la población a la que ahora llamamos la Generación Sándwich: Gente que ayudan a sus hijos menores de 18 años, así como a sus padres ancianos con la tecnología. Lo que se descubrió fue que, aunque los medios de comunicación han hecho sonar la alarma durante años sobre el tiempo de pantalla y la seguridad de los niños, pocos están hablando de una preocupación aún mayor: las personas mayores se quedan atrás y no pueden funcionar en una sociedad cada vez más dependiente de la tecnología.

Esta preocupación es real: el 83% de la generación Sándwich cree que los adultos mayores tienen un mayor riesgo de interrupción tecnológica, como ser víctimas de una estafa o no poder cumplir con los pagos. Aún más alarmante, la gran mayoría de esta generación se preocupa de que tanto sus hijos como sus padres puedan ser víctimas de problemas tecnológicos como violaciones de ciberseguridad y estafas.

Esta es una gran oportunidad (y riesgo) para las marcas que desean generar confianza tanto con niños como con personas mayores. Si bien la comunicación por sí sola no puede corregir los defectos de un producto o servicio que no consideren las necesidades de las personas mayores, puede ser una herramienta clave para mejorar la confianza y la lealtad a la marca. Las ideas incluyen:

  • Crear programas educativos de tecnológica para personas mayores, así como para niños adultos que buscan ayudar a la gente de la tercera edad.
  • Desarrollar programas de divulgación específicamente para personas mayores, en los medios que consumen y con organizaciones en las que confían.
  • Alertar a los consumidores sobre campañas de estafa y brindar más información sobre cómo no convertirse en víctimas, especialmente para aquellos que no han crecido con la tecnología actual
  • Actualizar los programas de servicio al cliente y capacitar a los representantes específicamente para ayudar a las personas mayores, teniendo en cuenta sus desafíos únicos y sus curvas de aprendizaje con la tecnología más nueva.

A medida que la tecnología continúa avanzando y estar presente en todas las partes de la vida del consumidor y se vuelve aún más crítica para la interacción virtual, las marcas tienen la oportunidad de considerar las necesidades únicas de las personas mayores y sus hijos durante el COVID-19 y más allá, brindar soluciones que ayuden a aliviar la carga.

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