El marketing al servicio de la ecología

Carolina G. | 15 de mayo 2019

Es muy común que cuando escuchamos hablar de marketing inmediatamente nos venga a la cabeza un bombardeo de publicidad. Pensamos en los clásicos comerciales de Sabritas, en las ediciones limitadas de bebidas de Starbucks, en cientos de influencers lanzando sus propios perfumes, champús, playeras…

Pero, ¿sabías que el marketing no sólo es publicidad? Bueno, la publicidad es una herramienta que utiliza la mercadotecnia con el único propósito de vender. Existe otro tipo de marketing que se dedica a propagar una ideología o un determinado comportamiento. 

Varios autores coinciden en definir a la mercadotecnia social como la aplicación de los principios y técnicas del marketing comercial para impactar conductas en el público que ayudarán a mejorar su bienestar individual y/o de la sociedad.

Una de las vertientes de este tipo de marketing, y que en estos últimos años ha ido en aumento, es la que tiene por objetivo la protección del medio ambiente. Y dejando de lado las estrategias que sí buscan vender en lugar de preservar (por más eco que se muestren en sus etiquetas), existen campañas que su único fin es crear conciencia en la población.

Piensa en Greenpeace, por ejemplo. Esta organización no gubernamental, que seguramente conoces por su labor ecológica a nivel global, se encarga de comunicar sus mensajes utilizando los mismos métodos que cualquier marca ocupa para vender sus productos: contenido atractivo, contratación de gente famosa, colaboración con medios de comunicación, viralización en redes sociales y demás estrategias para llegar al espectador.

Una de sus campañas más exitosas fue Give us a break, killer! Se trata de un video en el cual se puede apreciar a un chico presuntamente comiendo el chocolate Kit Kat, que en realidad es el dedo de un orangután.
Resulta que este producto de Nestlé se fabrica con aceite de palma, obtenido mediante la deforestación de la selva tropical, hogar de los oragutanes.
Se creó una landing page que solicitaba a los usuarios firmar la petición y compartir el video vía e-mail y a través de redes sociales.
Además, se implementaron acciones de calle: Personas disfrazadas de orangutanes repartiendo folletos frente a las instalaciones de Nestlé, vallas, entrevistas, eventos informativos, etc.
Durante la campaña el video fue reproducido más de un millón 500 mil veces en todo el mundo y, finalmente, Nestlé rompió el contrato con su proveedor de aceite de palma.

Pero no sólo las ONG’s hacen campañas para concientizar a su público, grandes empresas como Coca-Cola, Nike, Volkswagen se han sumado a un sinfín de movimientos sociales y poner su granito de arena en el mundo (aunque, por supuesto, sean las más criticadas debido muchas veces a su contradicción con los productos que venden).

Hace un par de años, la cervecería Corona inició una alianza con Parley for the Oceans con el objetivo de acabar con la contaminación marina por plástico, con lo que se comprometieron concretamente a proteger 100 islas alrededor del mundo para el año 2020.
El último de sus proyectos fue la construcción de un muro de 15 metros de largo hecho únicamente con basura recolectada en la playa de Ipanema, Río de Janeiro, en tan sólo tres días.
Otra de sus estrategias fue la estructura plástica “Wave of waste”, también hecha de residuos. Apareció el año pasado en Old Street, Londres, con el actor Chris Hemsowrth, embajador de la alianza, navegando en la imagen del cartel, mientras la ola de basura se extendía hacia la tercera dimensión.

¿Recuerdas alguna otra campaña en pro del medio ambiente? ¿Cuál crees que sea su impacto? Cuéntanos en tus comentarios.